Una nueva modalidad de estafa llega a Málaga. Dicha estafa consiste en utilizar euros pintados de negro, llamados “monedas mágicas,” para sacarle a la máquina tragamonedas todo el dinero del cajetín.
Estas monedas pintadas de negro son indetectables para el haz de luz que controla el cajetín de la mayoría de las máquinas tragamonedas. Este sistema, apareció por primera vez en distintos puntos del Levante y empieza a extenderse.
El mecanismo es el siguiente: se van insertando los euros tintados en la máquina tragamonedas y, sin llegar a jugar, se le da al botón de la devolución. Como las monedas negras caen a la parte superior del cajetín, la máquina retorna al supuesto jugador monedas del fondo, o sea, monedas limpias. La operación se repite hasta que la tragamonedas empieza a devolver monedas negras, lo que quiere decir que ya se ha tomado todo el premio sin jugar de la máquina.
El paso final es recuperar los euros pintados. Para eso se empieza a jugar con normalidad, introduciendo monedas sin pintar, hasta que la tragamonedas da un premio cualquiera. Como el censor de salida del cajetín no detecta las monedas negras, la máquina no las contabiliza y va soltándolas hasta que queda vacía.
Aún así, la tragamonedas sigue indicando un premio que, para el sistema de la máquina, no se ha pagado, así que de quererse hasta podría reclamarse el premio.