Los comienzos de las máquinas tragaperras

Las tragaperras son simples y divertidos. Es el juego de casino más fácil para jugar y tanto jugando en línea o en un casino real, ofrecen a los jugadores una amplia selección de diferentes juegos.

Tanto las tragaperras convencionales como las tragaperras en línea cumplen con la función que deben cumplir todos los juegos de casino, divertir a sus usuarios.

No es una casualidad que gran parte de la sala de cualquier Casino esté dominada por las tragaperras. Estas máquinas son muy populares y generan una buena parte de las ganancias de los Casinos: aproximadamente entre un 60 % y un 65 % del total.

Desde la creación de la primera tragaperras a fines del siglo XIX, estas máquinas han evolucionado muchísimo y actualmente existen cientos de variantes de este juego.

La máquina original “Liberty Bell” (Campana de la Libertad) fue construida en 1896 por el mecánico alemán Charles Fey en su taller en San Francisco (California / Estados Unidos). Fue hecha de hierro y contaba con tres carretes giratorios que funcionaban mecánicamente, una ranura para insertar las monedas y una palanca externa para activar la máquina. Los rodillos con los símbolos (en aquel entonces eran “campanas de la libertad” y símbolos de cartas: diamantes, espadas, corazones) giraban rápidamente durante algunos segundos, para luego indicar la combinación de símbolos ganadora. Lograr tres campanas en una fila producía la rentabilidad más grande, un importe total de cincuenta centavos o diez níqueles.

Fey tuvo mucho éxito con sus Tragamonedas y pronto encontraron una gran difusión y fueron instaladas en los bares, en las salas de juego, en las tiendas. La primera máquina existe todavía y forma parte de la colección de obras del Liberty-Bell-Saloon en Reno / Nevada.

Hoy en día se juega a las tragaperras en todas partes del mundo, y se puede decir que un casino no está completo si le faltan estas máquinas.

En la actualidad, la mayor parte de los jugadores de casino juega a las tragaperras. Hubo una época, en la década del 70, en que estos no eran considerados como un verdadero juego de azar. Principalmente se instalaban para entretener a las esposas de los grandes apostadores de Poker o Blackjack, ya que un apostador respetable nunca iba a ser visto sentado frente a una de estas máquinas. Posteriormente, dado su enorme éxito, comenzaron a suplantar a los juegos de mesa.

En la década del 80, el suceso de las tragaperras había igualado a los juegos de mesa y una década más tarde, gracias a las innovaciones tecnológicas, lograron generar dos tercios de las ganancias obtenidas por los casinos de Estados Unidos.


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